REFLEXOLOGÍA PODAL

La Reflexología es una terapia energética de origen chino. Uno de los documentos más antiguos que trata sobre el masaje reflejo, es el Nei Tching Sou Ven (Cap. XII) atribuido al chino Huang Ti, el Emperador Amarillo, y data del año 2700 a. C. Pero es sabido que en Asia la medicina se ha desarrollado desde hace 5000 años y existe una relación entre los canales energéticos (Meridianos) de la Medicina Tradicional China y las zonas reflejas encontradas por los pioneros de la reflexología.

El primer registro histórico data del año 2330 a.C. en Egipto, se ha encontrado una pintura mural en la Pirámide del Gran Sacerdote, en Saqqara, llamada también  “La tumba del médico” y que muestra la práctica de la reflexología de pies y manos.

También se pueden encontrar impresiones de los pies de Buda mostrando puntos de reflexología de los años 500 a 400 a.C. en los templos cercanos Kusinara (China) y en el monasterio de Tientai, cerca de Pekín.

El Dr. W. Fitzgerald la introdujo en el mundo occidental a principios del siglo xx, al observar que la aplicación de presión en determinadas áreas de pies y manos daba lugar a efectos anestésicos en otras áreas del cuerpo. Propuso que existe una relación directa entre las diferentes áreas del pie y los órganos del cuerpo. Ingham avanzó en esta idea, dibujando las zonas reflejas en el pie que corresponden con cada parte anatómica del mismo. Se han propuesto diferentes mapas del pie, lo que ha desarrollado diferentes escuelas de reflexología a lo largo de la historia.

Se considera que la aplicación de una presión sobre distintos puntos de los pies mejora el flujo sanguíneo y los impulsos nerviosos y conduce a una liberación de toxinas y endorfinas, lo que facilita una potenciación de la función nerviosa y crea una sensación de bienestar.

La reflexología tiene influencia sobre todos los sistemas y órganos del cuerpo humano desde tres puntos de vista distintos:

  • Físico: mediante un desbloqueo, estimulando y mejorando la circulación.
  • Mental: el contacto físico tiene un efecto terapéutico en el cuerpo.
  • Emocional: disminuye el dolor y produce relajación corporal.


Las áreas sensibles y dolorosas indican un bloqueo de energía y desequilibrio, lo que es debido al depósito de cristales de calcio y de ácido úrico que pueden ser rotos durante la sesión de reflexología, absorbidos y posteriormente eliminados, mejorando la circulación de energía en el cuerpo. Este proceso se ha relacionado con una desintoxicación y puede producir unos síntomas que dependen de la localización de las toxinas, pudiendo recibir un estímulo curativo.

Se pueden hacer tratamientos alternativos a la medicina occidental, que tratan:

  • Insomnio.
  • Equilibrio emocional.
  • Programa depurativo.
  • Recuperación muscular.
  • Alivio del dolor.
  • Mejora de síntomas de la fibromialgia.
  • Mejora de la fascitis plantar.
  • Programa del tracto intestinal.
  • Mejora de la fertilidad.

 

Sus beneficios son:

  • Produce un efecto relajante que ayuda a eliminar el estrés y
  • Facilita la relajación física y mental.
  • Estimula la circulación sanguínea y linfática.
  • Potencia el sistema inmunológico y el potencial de auto curación del cuerpo.
  • Regula el funcionamiento de los órganos del cuerpo.
  • Equilibra y restituye los niveles de energía.
  • Ayuda a la eliminación de toxinas.
  • Tiene efectos como terapia preventiva, posee un efecto antiálgico (alivia el dolor).
  • No está contraindicada en adolescentes, niños, embarazadas y ancianos.

  • Estimula la creatividad.
  • Eleva el nivel de vitalidad.
  • Mejora el humor.

 

 

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