EL CIRCULO
Hace aproximadamente ocho o nueve años después de un par de añitos pensando e investigando sobre simbología ancestral, decidí tatuarme un círculo. Obviamente, mi decisión no fue en vano. Y según pasa el tiempo más me enamoro de él y de su profundo significado.
Ahora simboliza mi perfil del trabajo, "Creative Circle" o "Creative Circle Yoga".
En realidad, no podía darle otro nombre, la palabra “círculo” tenía que formar parte de esto, mas abajo os doy las razones de por qué me enamoré del poder y la magia de este símbolo. Y la palabra “creativo”, porque no concibo la vida sin creatividad y la Vida y el Yoga son en sí constante creación.
Todas las culturas que han existido en nuestra historia nos han legado su experiencia más íntima a través del lenguaje simbólico. Relacionarse con el mundo espiritual y sintetizar esa mística relación con la vida a través del símbolo, es fundamental para el encuentro entre lo divino y lo humano.
El hinduismo y el budismo se erige el Símbolo del Círculo que hace girar la naturaleza entera. Nacimiento, muerte y resurrección se simbolizan en una Rueda de la Vida que con sus ciclos y sus ritmos gira eternamente.
Mientras que entre los nativos americanos el Aro Sagrado representa los ciclos de la vida y las enseñanzas de la existencia humana.
En el budismo, los círculos concéntricos representan los pasos hacia la perfección interior y la armonía del espíritu a medida que se progresa de un estadio al otro hasta llegar a la realización. Y en el Zen es el símbolo de la iluminación. Mandala, en sánscrito, significa “círculo” y alude a la relación íntima entre el hombre y el universo. Chakra, en sánscrito, significa “rueda”. Según su ubicación representa la energía en diferentes zonas del cuerpo. Los chakras representan la unión entre la conciencia o la mente y la materia o el cuerpo. De esta manera nuestro ser físico, emocional, espiritual y social se unen.
En Egipto y Grecia el Uróboros, la serpiente que se muerde la cola, representaba lo infinito y la unidad de todas las cosas - materiales y espirituales - que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y creación.
De los babilonios heredamos su división en 360º, agrupados en seis segmentos de 60º y su nombre, Shar, designaba el cosmos, y también la noción de tiempo indefinido, cíclico y universal, la rueda que gira. El movimiento circular - movimiento de los astros (orbs, órbita) - es perfecto, inmutable, sin comienzo ni fin, y por ello lo circular representa la armonía.
Como forma envolvente y circuito cerrado, el círculo es símbolo de la protección, del equilibrio y de la unión, de ahí su uso mágico como cordón de defensa alrededor de ciudades, templos y tumbas.
En la tradición celta, el círculo tiene una función y valor mágicos, representando un límite mágico infranqueable. Su transposición cotidiana son el anillo, el brazalete, el collar, el cinturón y la corona. Los anillos, por su forma circular, han gozado desde tiempos inmemoriales de poderes mágico - religiosos, simbolizando el Sol y siendo, principalmente, de oro.
En la actualidad su leyenda perdura en el sacramento del matrimonio, simbolizando el compromiso, aunque también son señal de poder y autoridad. Los anillos mágicos confieren poderes sobrenaturales a sus portadores, como el conocimiento (Salomón), la fortuna (Polícrates), o la libertad (Prometeo).
En la leyenda del rey Arturo éste y sus caballeros se sentaban ante una mesa redonda que simbolizaba la igualdad, pues ningún caballero ocupaba un lugar preferente, una costumbre venida del mundo celta par evitar conflictos.
El Cielo es redondo y he oído que la Tierra es redonda, como una pelota al igual que todas las estrellas. El viento, en su mayor magnitud da vueltas. Las aves hacen sus nidos en forma de círculos. Las gotas dibujan círculos concéntricos al caer sobre el agua. Las danzas populares suelen formar círculos. La vivienda de muchos pueblos nómadas tiene forma circular. El Sol aparece y desaparece también en círculo, la Luna hace lo mismo y ambos son redondos. Incluso las estaciones forman un gran círculo conforme cambian y siempre regresan nuevamente al sitio en el que estaban. La vida del hombre es un círculo desde su infancia a otra y así es, en todas partes donde se mueve la energía.
Incluso las crisis económicas con circulares - crisis, recesión, depresión, recuperación, auge y vuelve a empezar en crisis…-
"El ojo es el primer círculo, el horizonte que forma es el segundo, y esta figura primera se repite incesantemente a través de toda la Naturaleza”. (R.W. Emerson)
Bueno, supongo que toda esto son suficientes razones para meterme tinta en la piel y envejecer con ello.
Mi tatuaje me define mucho como persona, mis valores, mi filosofía y percepción de la Vida, pero especialmente, la altura de su ubicación representa el cuarto chakra, Anahata. El chakra del amor, porque para mí esta Vida sin Amor en todas sus formas, texturas y colores no tendría ningún sentido.