GERTRUDIS

Os presento a Gertrudis, mi representación del instinto de la Mujer Salvaje.

¿Una calavera rosa? Si, rosa.

Aunque parezca sexista a la Dama de la Muerte y de la Vida, le queda estupendamente, con sus brillos y sus sombras, el color rosa.

Gertrudis ha nacido de mi Mujer Salvaje.

¿Y por qué una calavera?

Nos han enseñado que la muerte va seguida de más muerte, con su guadaña, va dejando sus cadáveres tras ella. Sin embargo, a lo largo de la historia, la calavera ha sido venerada en diferentes culturas. En Oriente, Tibet, India, África, Egipto. Incluso, los celtas, aztecas, mayas o masones…

En algunas culturas, La Dama de la Muerte, conserva sus enseñanzas acerca de la rueda de la vida y la muerte, envuelve a sus moribundos, alivia su dolor y los consuela.

El cráneo envuelve la escena de un aire misterioso y profundo. Adopta la significación general de la humanidad, la mortalidad, el estudio del ser humano, la purificación y el renacimiento, es la residencia de la vitalidad y del alma humana. Es la matriz de la inteligencia, el conocimiento y el espíritu.

La Dama de la Muerte siempre baila con la Vida. Es creación.

Comprender la naturaleza de la Vida/ Muerte/ Vida es un componente básico para la naturaleza instintiva.

De aquí nace el instinto de la Mujer Salvaje. La palabra “salvaje” se utiliza en su sentido original que significa VIVIR UNA EXISTENCIA NATURAL, en la que se posee una integridad innata y unos límites saludables.

Las palabras “mujer” y “salvaje” hacen que las mujeres recordemos quiénes somos y qué es lo que nos proponemos. Personifica la fuerza que sostiene a todas las mujeres.

Dentro de toda mujer alienta una vida secreta, una fuerza poderosa, de creatividad apasionada y de sabiduría eterna. Es nuestro equilibrio espiritual y la fuerza que nace de nuestras entrañas.

A menudo los constantes esfuerzos de la sociedad por “civilizar” a las mujeres y constreñirlas a unos roles rígidos, las han dejado sordas de los dones que albergan en su interior.

La Mujer Salvaje, es la esencia femenina instintiva. La búsqueda del conocimiento profundo de nosotras mismas, de nuestras almas. Algunas mujeres lo perciben cuando están embarazadas o dan de mamar. Otras, tienen otras experiencias que igualmente las hacen descubrir. Y cuando lo encontramos, luchamos para conservarlo, pues es la esencia de la vida creativa.
Cuando escuchamos nuestro instinto salvaje, florece la vida creativa, las relaciones se enriquecen y adquieren significado, profundidad y salud. Nuestros ciclos sexuales, creativos, laborales y lúdicos se restablecen. Y en consecuencia, ya no somos el blanco de las depredaciones de los demás y tenemos el mismo derecho a crecer y prosperar según las leyes de la naturaleza.

La Mujer Salvaje, es instinto, intuición. Sabe escuchar. Tiene un corazón leal. Es un conjunto de ideas, sueños, pasiones, intuiciones, anhelos, sentimientos, impulsos y recuerdos. Es la protesta a voces contra la injusticia. Es todas las cosas que nos inducen a seguir adelante, cuando pensamos que estamos acabadas.

Practiquemos la escucha de nuestra intuición y sabiduría interior.

Busquemos nuestra propia luz y no permitamos que nadie nos la apague.

Dejemos morir lo que tiene que morir para renacer.

Prestemos atención a nuestra voz interior y a nuestro inconsciente.

Aumentemos nuestra perspicacia, percepción y resistencia.

Infundemos energía y fortalezcamos la vida.

Dedicado a todas las mujeres salvajes, pero especialmente a las Maravillosas Mujeres de Mi Vida.

Para que no olvidemos quiénes somos y qué queremos…

Para ser siempre guiadas por nuestro sabio instinto que nos dice cuando tienen que morir las cosas y cuando tienen que vivir, como alejarnos, como quedarnos y con quién.

P. D. Muchos fragmentos del texto son de la obra "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estes. Una obra que me cambió la vida y lo sigue haciendo.

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