"LA INTUICIÓN"
Hay una herramienta intangible que se siente directamente en el cuerpo, casi como un escalofrío que te recorre todo el cuerpo pero sin sensación de frío, donde el corazón por unos segundos cambia su ritmo, avisando de que hay algo a lo que hay que prestarle especial atención y que seguramente sea lo contrario a lo que tu mente te esta diciendo. Es una forma de conocimiento o comprensión que surge sin necesidad de un razonamiento consciente. Se puede describir como una “sensación” o “presentimiento” que nos guía en la toma de decisiones o en la interpretación de situaciones, a menudo sin tener una base lógica clara que la respalde.
Es una forma de inteligencia, sin haber estudiado, sin carreras o formaciones, es la herramienta mas natural y genuina que puede tener un ser humano para movernos por la vida. La intuición nos hace profundamente sabios. Yo siempre digo, escucha tu intuición y nunca te equivocaras. Pero la intuición a veces muere en un sociedad desmesuradamente llena de distracciones, donde la velocidad y los quehaceres infinitos y acelerados apenas nos hacen apreciar la magia intangible de la vida en los pequeños detalles. Nos olvidamos de escucharnos a nosotrxs mismxs desde el cuerpo. Por eso amo la intuición porque no deja de mostrarme realidades absolutas, a la que si no escucho y hago caso, tarde o temprano, al final saldrá por algún lado, recordándome que me equivoqué al no querer tenerla en cuenta siempre que me avisó para protegerme o para mostrarme un camino alternativo.
Cuando la siento fuerte, latiendo en el cuerpo, me comunica cosas profundas y lejanas del entendimiento de la mente, hay cosas que la mente no puede entender, ni mas ni menos. Pero crecí con esta capacidad, con el poder maravilloso de escuchar a mi cuerpo cada vez mas y hay algo que no puedo cambiar y es sentirlo. Eso es lo mas auténtico que puedo hacer por mi misma, por mi esencia mas natural como ser humano en la Tierra. En mi experiencia personal, usar la intuición como herramienta para moverme por la vida, las conexiones entre personas, la toma de decisiones y en general, leer entre líneas, es básico para fluir de una forma mas conectada con mi sabiduría interna y poder ver la verdad ante las miles de distracciones de mi alrededor, como siempre digo, la información que me da mi intuición, nunca falla, otra cosa es que quiera escucharla.
Desde hace meses tengo una intuición muy fuerte que hace tambalear las bases de la vida que he construido hasta ahora y eso da miedo, claro que da miedo, da miedo perder lo creado hasta ahora, pero también a veces la misma vida da miedo y por lo tanto, el futuro. Lo cual puede ser una razón enorme para querer ignorar esa intuición y dejarla pasar a ver si por casualidad cayera en el olvido. Sin embargo, eso puede ocurrir durante un tiempo pero siempre, siempre, siempre, acabará saliendo y si no la materializo, de alguna manera estaré creando una herida en mi alma por reprimir lo que llevo dentro y que, acabará expresándose de una manera u otra en el futuro. No se puede enjaular a un pájaro que necesita desplegar sus alas, así es mi naturaleza. Necesito una vida conectada, genuina y de escucha real hacia mi misma, aunque me muera de miedo o de pena, aunque impliquen ciertos “peligros”, aunque tenga que abandonar la “zona de confort” y a las personas que amo, aunque duela en lo mas profundo de mi ser pero esa puta intuición seguirá latiendo fuerte cada día, sin poder callarla.
Una cosa que me repito como un mantra casi cada día es que no quiero tener miedo a la vida, quiero confiar en que la vida me dará lo que necesito ya sea positivo o negativo, considerar que cada cosa que me venga lo veré como simplemente útil para poder seguir creciendo. Deseo fluir y no controlar, ser agua, respetar los procesos naturales de la vida, ser orgánica.
Hace unos meses encontré un texto que me escribió mi papá: “Siempre lo que escojas, será lo mejor para mi… aunque me joda. No te reprimas, vive todo lo que puedas, sin que te abandone la cordura y la prudencia . Estaré contigo estés donde estés y como estés. Nunca te abandonaré.”
Desde el día en que se marchó, mis cimientos temblaron, había perdido el principal apoyo masculino e incondicional de mi vida, mi mas grande figura paterna que me ayudaba a guiarme, que me daba estabilidad, confianza, protección, dirección, enraizamiento y lo mas importante, empoderamiento, cuando flaqueaba con la vida. Quizás por ello después de su muerte, todo en mi se removió, planteándome muchas cuestiones sobre la vida y especialmente, sobre la muerte. Y me viene a la cabeza una y otra vez, la frase que me escribió - No te reprimas, vive todo lo que puedas - La vida a veces duele, profundamente, pero mas duele no ser tu mismo. Me recuerdo algo que me vino en una meditación en movimiento, - un árbol cuando crece no tiene miedo -. Y escucho a mi papá, que siempre que estaba en “apuros” en mis viajes y aventuras o en su mismo fallecimiento, me decía… - ¡eres una valiente! -.
He de vivir la vida con pasión, exprimirla, gozarla, apretujarla, saborearla, cantarla, bailarla, llorarla, gritarla y apapacharla hasta lo mas profundo de las entrañas, tanto en lo bueno como en lo malo, con valentía.
Cultivar la intuición es primordial para una vida conectada, genuina y de escucha real hacia unx mismx.
Confío en mi intuición porque la energía nunca se equivoca.