"LAS CUATRO DIOSAS QUE NOS HABITAN"
Hace unos años cuando empecé a estudiarme a mi misma en mis diferentes estados emocionales, mentales y energéticos en cada una de las fases de mi ciclo menstrual. De pronto, como caído del cielo, se cruzó en mi vida esta maravillosa información que me pareció un eslabón mas para profundizar en un tema tan seductor y apasionante como es el conocimiento de nosotras mismas.
La mitología nos ayuda a entender el comportamiento humano, sobre todo en la antigüedad, ya que no existía el psicoanálisis. Por tanto, era la manera en la que los seres humanos podíamos entender las acciones o expresiones de las personas. En la mitología hindú y el Tantra, hay muchas historias que tienen que ver con las relaciones de las personas, como, por ejemplo, las cuatro Diosas: Parvati, Uma, Durga y Kali que, representan diferentes aspectos de la feminidad, corresponden con las cuatro expresiones o modalidades del poder femenino, la diosa Shakti.
En el Tantra cada mujer es la encarnación de Shakti, representa el poder, la energía y la fuerza vital que es fundamental en la creación y el mantenimiento del universo. Su figura simboliza el equilibrio entre lo masculino y lo femenino y es un símbolo de empoderamiento, fertilidad, protección y transformación en las tradiciones espirituales.
Nosotras somos cambiantes, como la luna que marca el ciclo menstrual, volubles, emocionales y multifacéticas, y es por ello que desde la antigüedad la diosa se presenta con distintos aspectos o personalidades, entendiendo éstos como arquetipos que nos ayudan a navegar las aguas turbulentas de nuestro cambiante y enigmático mundo interno.
Cada una de estas diosas encarna cualidades específicas que pueden ser interpretadas como características conductuales de las mujeres que, invitan a conocer y explorar distintas fases de nuestro ser ya que según el estado de ánimo en el que estemos, se nos mostrará una diosa u otra.
Es importante conocerlas bien y estar atentas con cuál de ellas estamos en cada momento y abrazar con aceptación a la que emerge sin querer que aparezca otra. Lo femenino expresa su amor a través de cada Diosa.
Este autoconocimiento me parece un paso importante para lograr una vida más equilibrada y satisfactoria. Al explorar las características de estas diosas, las mujeres podemos descubrir nuevas formas de entendernos a nosotras mismas y de interactuar con el mundo que nos rodea.
Por ello, quiero relacionar las cuatro diosas con las diferentes fases del ciclo menstrual como un enfoque como mínimo curioso que, refleja cómo las energías femeninas pueden manifestarse a lo largo de este ciclo biológico y emocional.
Menstruación (Fase de Descarga) - Kali
La menstruación es una fase de liberación y transformación. En este tiempo, las mujeres pueden sentir una conexión profunda consigo mismas, buscando el autoanálisis, la reflexión y la introspección. Es un periodo de limpieza y renovación, donde se sueltan viejas energías y emociones. Lo que me encanta de esta diosa es que la destrucción que representa no es simplemente aniquilación, sino pura transformación. Es la destrucción de lo viejo para permitir el surgimiento de lo nuevo, puede ayudar a enfrentar y liberar cualquier aspecto reprimido que ya no sirve, permitiendo un nuevo comenzar a lo desconocido.
Esta diosa puede simbolizar la capacidad de las mujeres para confrontar y trascender el miedo, la ira y la oscuridad. Su energía es intensa y puede ser vista como un vehículo para la transformación personal, dejando atrás viejas creencias y patrones para dar paso a una nueva vida. Kali nos guía en ambos movimientos: en la muerte que libera y en el renacer que impulsa.
Es la energía femenina oscura y determinante. Los hombres se bloquean, o no saben qué hacer, ante tanta fuerza. Es la mujer que se comunica con asertividad, que exige la presencia masculina. Es la diosa que hace al hombre tomar conciencia de su vida. El hombre se abandona y confía en esa energía. Se le representa cortando la cabeza de los hombres y esto significa cortar las ataduras del ego, los apegos y la ignorancia.
Devuelve a las mujeres las virtudes que la mayoría de las culturas nos han negado: la fuerza moral y física, el intelecto y el conocimiento y la autonomía sexual. Así que, podemos afirmar que es un arquetipo que refleja muy bien a la mujer empoderada de la actualidad. Representa la faceta más oscura y poderosa de la mujer, simbolizando el enfrentamiento con las sombras y el renacimiento.
Además, su danza feroz sobre el cuerpo inerte de Shiva nos recuerda que la vida cobra sentido cuando se atraviesa el umbral del miedo.
Fase Folicular (Preovulación) - Durga
Durante la fase folicular, el cuerpo se prepara para la ovulación, y la energía y vitalidad comienzan a aumentar. La mujer se siente más extrovertida, mas motivada, mas sociable, con ganas de emprender nuevos proyectos y asumir nuevos desafíos.
Este poder y determinación se alinea con la energía de Durga, la diosa guerrera, quien representa la fuerza, la valentía y la capacidad para enfrentarse a los desafíos. En este periodo, las mujeres pueden sentir la necesidad de establecer límites, defender sus necesidades, ser independientes y defensoras de lo justo. Durga inspira a las mujeres a ser valientes, firmes, resilientes y a luchar por su bienestar. Su energía puede ser un recordatorio de la importancia de la autodisciplina, la determinación y el coraje.
Fase Ovulatoria - Parvati
La ovulación es la fase más fértil y vibrante del ciclo menstrual, la energía de la maternidad y el cuidado, de la motivación y la apertura y conexión emocional con los demás. La mujer se puede sentir mas atractiva, empática, amorosa, invitando a la conexión y la convivencia.
Esta fase se puede asociar con la diosa del amor, la fertilidad y la armonía en las relaciones, Parvati, es conocida como el aspecto mas gentil de la gran diosa Madre. Es un momento propicio para cultivar la dulzura en las relaciones, fomentar la creatividad y el cuidado hacia una misma y los demás. La energía nutritiva y amorosa de Parvati puede inspirar a las mujeres a cuidar su salud y bienestar, encarna la belleza, la armonía, la unión y la devoción.
Fase Lútea (Pre-menstruación) - Uma
En la fase lútea, puede ser un momento desafiante debido a los cambios físicos, emocionales y energéticos que experimentamos las mujeres, justo antes de la menstruación, ya que pueden surgir emociones intensas, tensiones, sensibilidad, reflexión emocional, deseo de aislamiento e introspección y disminución de la energía.
Aquí, Uma, es una diosa que representa la fuerza femenina, la resiliencia, el poder personal, y también esta asociada al crecimiento, al conocimiento espiritual y a la transformación, especialmente, en situaciones desafiantes. Es una diosa que representa la sensibilidad permitiendo una conexión mas profunda con una misma, desde la compasión y la comprensión. Puede servir de guía, simbolizando la iluminación espiritual, la claridad mental y el conocimiento profundo, transformando la ignorancia en sabiduría y el miedo en valentía.
Uma significa ”luz” en sánscrito, puede inspirar a las mujeres a dejar atrás lo que ya no sirve y prepararse para un nuevo ciclo de la vida y renovación. Expresarse creativamente, cuidar de si mismas y cultivar la búsqueda de la paz y el equilibrio en un momento que puede ser intenso, permitiendo una conexión espiritual mas profunda con la propia experiencia femenina.
Lo interesante de tener en cuenta a las diosas y sus diferentes aptitudes y cualidades aplicadas a nuestros ciclos menstruales es que cuando Shakti o la energía femenina, esta equilibrada e integrada se puede sentir y aportar una serie de características que reflejan un estado de armonía tanto a nivel físico, mental, emocional, energético y espiritual.
- Físicamente, se goza de una buena salud, energía, vitalidad y bienestar.
- Mentalmente, hay mas claridad mental que ayuda a tomar mejores decisiones, un pensamiento mas holístico que en general ayuda a ver mas opciones y perspectivas ante los problemas.
- Emocionalmente, presenta mayor estabilidad a la hora de manejar las emociones sin ser dominadas por ellas. Además, de haber una mayor empatía y compasión que ayuda a profundizar en relaciones de calidad y mejora de la intuición para desarrollar una mayor fidelidad con las decisiones que se toman desde el corazón y la verdad personal. Todo esto lleva a una autoaceptación de una misma, amando sus debilidades y fortalezas, sin juicios demasiado severos hacia nosotras mismas.
- Energéticamente, una energía femenina equilibrada significa y aporta una mayor fluidez y adaptabilidad a los circunstancias de la vida en vez de resistirse hacia ellas. La creatividad es una característica que aumenta también mucho aportando inspiración e innovación. Además, se desarrolla una fuerte conexión con la naturaleza y una capacidad para amar y apoyar también a los demás creando un entorno de cuidado y equilibrio.
- Espiritualmente, en mi experiencia personal una cosa que me costó mucho entender es que la vulnerabilidad de la energía femenina no es una debilidad, todo lo contrario, es una gran fortaleza y a día de hoy, me atrevo a decir que, es de mis mayores fortalezas.
Como he mencionado anteriormente, estas cuatro diosas, en su conjunto, representan diferentes dimensiones de la experiencia femenina y comportamientos que pueden surgir en las mujeres, cada etapa ofrece oportunidades para explorar diferentes aspectos de la feminidad y la integración de estas energías en la vida diaria, permite y ayuda a que las mujeres encontremos nuestro potencial y poder en diversas situaciones y roles, ayudando en nuestra autorealización y empoderamiento y fomenta una mayor aceptación y entendimiento de los cambios emocionales y físicos que ocurren a lo largo del ciclo menstrual.
En mi opinión, es importante tener un conocimiento de nosotras mismas ya no solo por nuestro propio bienestar en muchos sentidos sino también para hacer comprender a nuestros compañeros lo que necesitamos en cada etapa o ciclo, mejorando notablemente la calidad de nuestras relaciones.
Creando un espacio seguro, de empatía, apoyo y comprensión respecto a las fluctuaciones emocionales y físicas por las que pasamos.
Consiguiendo de esa manera también una mayor y mas profunda conexión emocional, de respeto, igualdad, aprendizaje y comunicación.
Hablar sobre nuestro periodo es convertir nuestra naturaleza intrínseca en una herramienta clave para fortalecer las relaciones entre hombres y mujeres.
Lo llamo un súper poder y la naturaleza nos lo ha regalado.
Honrémosla.