Hace ya tiempo la pandemia me trajo de vuelta a mi campo base, a mi “hometown”. Hace varios meses cuando me encontraba en pleno confinamiento, escribí que tenía la sensación de que me habían cortado las alas violentamente y me sentía vulnerable de haber perdido mi hijo, mi mas preciada y costosa creación, mi libertad de volar.
Sin embargo, en este tiempo volví a encontrar mi Equilibrio y mis alas han crecido de nuevo resurgiendo con fuerza de sus heridas, despacito, con consciencia, desde el corazón. Ahora, su plumaje brilla mucho más, con plumas mas amplias y bellas.
Me doy cuenta de que todo, absolutamente todo, ocurre por algo, aunque no nos guste tener que comprenderlo, aceptarlo y suponga enfadarnos profundamente con la vida. Pero, Vida, yo no quise seguir enfadada contigo, elegí continuar viendo magia en los detalles, confiar en mi intuición tan valientemente desarrollada en mis viajes, elegí creer en ti, en las cosas que me brindarías y abrazarte con dulzura y no con ira.
La pandemia me/nos ha quitado muchas cosas. Pero también me ha enseñado y regalado muchas cosas cada día.
Me has dado trabajo y la oportunidad de desarrollarme profesionalmente y seguir formándome con mis alumnos y personas maravillosas, a las que cuidar y mimar en mis clases pero sobretodo, convertirnos en mejor personas.
Me has dado sabiduría, madurez, observación y expansión interior, paciencia, claridad, conocimiento, presencia, aprendizaje, energía, sanación, reconexión, calma, luz y también amada oscuridad, me has enseñado a observar y sentir con mas exactitud, mis debilidades y sufrimientos.
Me has ayudado a perfilar mejor, un camino para seguir conociendo mas profundamente y desde el respeto, a mi cuerpo, a mi mente y a mi espíritu como un todo, como una unidad.
Me has regalado, movimiento desde una añorada estabilidad.
Y la oportunidad de compartir más tiempo con mis seres queridos, mi amada familia elegida, a conocerles mejor y ellos a mí, a crecer juntos, con lo malo y con lo bueno.
A ver con otros ojos mi pueblo, su naturaleza y la especial magia que reside en él.
A reconocer mis ciclos y hacerlos parte de mí, desde la aceptación y la humildad.
A trabajar a deshacer poco a poco mi coraza (mi lado mas punk y rockero) que con los años me he ido construyendo como protección de mi corazoncito y mis emociones, y aunque tenga su utilidad, me niego a dejar de confiar en la vida, en el amor y en las personas y a convertirme en un muro inaccesible. Comprendo que se puede ser mas dulce, sin perder mi lado mas salvaje y tampoco mi seguridad o fuerza.
A darme cuenta, que aunque la estabilidad terrenal mole. La realidad es que, mi elemento natural sigue siendo el viento.
Aprender a amar más y mejor como medicina. A ser más tolerante y comprensiva aunque a veces sea todo un reto.
Me has dado, un viaje hacia el interior y lo mas bonito de la vida, mucha presencia.
Porque, querida Vida, en realidad eres un increíble milagro, eres grande y fuerte, pequeña y delicada, dulce y amarga, eres decidida pero también insegura, tienes personalidad y carácter…
Eres las cuatro diosas… Parvati, con su feminidad y su sensualidad. Uma, con su vocación siempre servicial y amor al mundo. Durga, con su amor maternal y la genial Kali, con su poder, su presencia, su determinación, su oscuridad, destructora de la mentira y el ego.
Así eres Vida, maleable, transformable, brillante, oscura, dura, frágil, preciosa, dual… Eres el bien y el mal al mismo tiempo. Eres fuego, tierra, agua, viento, relámpagos, tormenta.. Eres amor, pasión, magia y otras veces, una aplastante melancolía…
En realidad, eres Pura Creación.
Bailas con la luna y el sol, abrazas la naturaleza, paseas por las estrellas, le cantas a las nubes, deslizas por el arcoíris, hueles el pelo a colores en un abrazo y erizas la piel con el olor a golosina de una caricia. Lloras con las desgracias y las alegrías, te emocionas cuando miras a los ojos de alguien y ves su alma, que también siente pasión o dolor por la vida. Eres salvaje, incierta, alocada, primitiva, rebelde, guerrera, bruja… Y a la vez civilizada, elegante, dócil, contemporánea, pacífica, maga… Viajas en el desbordante mundo de la imaginación, trepando sueños y creando realidades con tu lápiz de la voluntad.
Danzas con la Muerte.
Escribes y reescribes, haces y deshaces, construyes y vuelves a empezar. Eres poderosa, única, resiliente, excitante. Eres genio y escultora de una gran obra de arte ¿y por qué no una obra maestra?.
Gracias loco 2020, prefiero quedarme con las cosas buenas que me has enseñado.
Me despido brindando por la Vida y por todos sus innumerables inadaptados, perdidos, rebeldes, apasionados, locos, guerreros, inquietos, solitarios, valientes, heridos, inseguros, vulnerables, emocionalmente intensos, miedosos, tímidos, extravagantes…
Brindo por los HUMANOS,
por los que SIENTEN,
por los que CRECEN,
por lo que AMAN.
Pero sobretodo por los MUERTOS…
Porque sin Muerte, no existiría la Vida.
Bienvenido 2021 y tus frescas aventuras.
P.D. Somos los que hacemos para cambiar lo que somos (Eduardo Galeano)