POSTURA DEL ESCALADOR O TAMBIÉN LLAMADA "SWAY BACK".
Es un arqueamiento de la curva torácica que se da de forma progresiva llevando a que se presente una postura jorobada o agachada. Esto afecta hasta el 50% de los adultos y suele desembocar en una hipercifosis degenerativa ligada al envejecimiento a partir de los 40 años y que irá aumentando con la edad.
Eso pueden ocurrir por causas genéticas en su mayoría, pero no suele ser lo más habitual o cuando el origen está en las adaptaciones posturales, malos hábitos deportivos o laborales, en compensaciones por alguna enfermedad (por ej. la enfermedad de Scheuermann), o por falta de flexibilidad de las cadenas musculares.
La cifosis postural, es la mas común, normalmente atribuida a una mala postura, representa una notable pero flexible curvatura de la columna vertebral. Usualmente se hace notar durante la adolescencia y rara vez trae dolor o lleva a problemas a largo plazo en la vida adulta. Por eso no nos preocupamos cuando adoptamos en esta postura, porque no duele, sin embargo, esto es un error y con los años nos puede traer muchos problemas.
La tendencia cifótica de la postura, que afecta desde la vértebra T4 hasta la T8. Este vicio puede desencadenar diversas patologías y malestares, incluso en regiones más alejadas a lo largo de los años.
- Los hombros encorvados debilitan y sobre estiran los siguientes músculos: trapecio, romboide y dorsal ancho.
- En la parte delantera del cuerpo, los hombros encorvados, acortan algunos músculos del cuerpo que se rigidalizan: pectoral ancho, serrato mayor, oblicuo y recto abdominal
- Debido a la flexión de la parte superior de la espalda, las clavículas presionan la parte superior de los pulmones y la respiración se ve limitada. Además, el peso del cuerpo cae sobre la parte frontal del pecho y también hacia el plexo braquial pinzando los nervios que conectan con los brazos.
- A medida que aumenta la cifosis, se producen no solo alteraciones posturales, sino que también pueden provocar dolor en la zona lumbar, dorsal y cervical y además, estos cambios pueden interferir también sobre la mecánica y movimiento normal de las articulaciones de la cadera y el hombro, lo que resulta en un aumento del riesgo de dolor y disfunción en hombros y cintura pélvica.
- La deformación generada por la hipercifosis también se relaciona con una insuficiente función respiratoria. El hundimiento de la zona pectoral afecta a la respiración, impidiendo el movimiento natural del diafragma y sobreactivando los escalenos por sujeción del peso de la cabeza. Pero ya no solo por esto, sino también debido al acortamiento del psoas. El psoas, es un músculo flexor de la cadera, posiblemente es el músculo más importante de nuestro cuerpo. Sin este grupo muscular, no podríamos andar, sentarnos, bailar, escalar… Es una parte esencial para mantener la postura y estabilizador de la columna vertebral. Y además, conecta con el diafragma, por lo tanto, si esta tenso también perjudicara nuestra respiración natural.
- Además, aumenta el riesgo de sufrir atrofia en los discos intervertebrales (protusiones o hernias discales) y pinzamiento de los nervios.
La rehabilitación de la postura es fundamental para un correcto movimiento locomotor, que no solo se centra en los músculos sino también del sistema nervioso y de la calidad de la respiración.
En la terapia de las Cadenas Musculares Fisiom no solo conseguimos mejorar esto sino que además, aprendemos a conectar y unir cuerpo, mente y emociones, y ahí es el lugar donde encontraremos el equilibrio. Ayuda a abrirse, a soltar, a sentir, a observarse desde el interior, amando nuestras cosas buenas y no tan buenas, desde la la humildad y la aceptación.
La importancia de mirarnos hacia dentro y estudiar los aspectos psicomportamentales es básico para la salud biomecánica.
“Lo que resiste persiste, y lo que aceptas te transforma”. Carl Jung.